envidioso y enrrabietado
sin mirar a los ojos de mis padres
y esperando su mano en mi pelo
Nunca llegará ese momento
nunca escucharé mi nombre de sus labios
y si así fuera sería con desdén
con desidia y rabia
Aquí estoy pequeño y frágil
perdido y sutil
losa fría de tumba huérfana
esperando el cadáver de mi hermano
para no verlo y triunfar en su recuerdo